Por Daniel Osorio
El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que la reforma electoral presentada recientemente enfrenta un escenario legislativo complejo y que, por ahora, no está garantizado que alcance los votos necesarios para su aprobación.
Al referirse al panorama político que rodea la iniciativa, el legislador utilizó una frase irónica para ilustrar la dificultad del proceso. “Creo que esta vez no me atrevo ni a pedírselo al Santo Niño de Atocha”, comentó.
Monreal explicó que la propuesta ya fue turnada a comisiones para su análisis, pero subrayó que el camino legislativo será complicado. Al tratarse de una reforma constitucional, requiere mayoría calificada, lo que obliga a Morena a construir acuerdos con otras fuerzas políticas.
El coordinador parlamentario señaló que algunos partidos aliados han expresado reservas, especialmente respecto al nuevo esquema de asignación de diputaciones plurinominales incluido en la iniciativa.
Entre quienes han manifestado cuestionamientos se encuentran el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo. A ese escenario se suma el rechazo anticipado del Partido Revolucionario Institucional, el Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, lo que complica la posibilidad de reunir los votos necesarios.
A pesar del panorama, Monreal afirmó que Morena continuará dialogando con otras bancadas para intentar construir acuerdos que permitan avanzar con la reforma.
“Soy realista, no está fácil, pero eso no significa que vayamos a bajar las manos. Vamos a seguir trabajando para convencer a más diputadas y diputados”, señaló.
El legislador también descartó que las diferencias con el Partido del Trabajo y el Partido Verde representen una ruptura política rumbo a los procesos electorales de 2027 y 2030.
“No habrá ruptura ni con el PT ni con el Verde. Es un desacuerdo momentáneo”, afirmó.

























