Por Daniel Osorio
La zona arqueológica de Teotihuacán reabrió este 22 de abril bajo un operativo de seguridad reforzado, dos días después del ataque armado que dejó dos personas muertas y al menos 13 heridas en el sitio, y que llevó al gobierno federal a reconocer fallas en sus protocolos de protección.
La reapertura se realizó con presencia de la Guardia Nacional, policía auxiliar y custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia, patrullajes visibles, control estricto en accesos y el anuncio de instalación de detectores de metales en las entradas. El ataque, ocurrido desde la Pirámide de la Luna, motivó al gobierno federal a extender la revisión de protocolos a zonas arqueológicas de todo el país.
En Puebla, el gobernador Alejandro Armenta solicitó medidas equivalentes: incremento de vigilancia policial, coordinación con la Guardia Nacional en puntos turísticos, revisión de accesos y monitoreo preventivo en zonas de alta afluencia. Las disposiciones aplican directamente a la Zona Arqueológica de Cholula, Cantona y Yohualichan.
La reapertura de Teotihuacán se produjo en un ambiente de incertidumbre: visitantes regresaron al sitio con dudas sobre las condiciones de seguridad, mientras comerciantes y guías turísticos reportaron afectaciones económicas por el cierre temporal.
























