Por Daniel Osorio
La selección de España cerró su preparación para la Copa del Mundo con una victoria de 3-1 sobre Perú en el Estadio Cuauhtémoc, en una noche que reunió a miles de aficionados y convirtió a Puebla en punto de encuentro para seguidores de ambas selecciones.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente resolvió el encuentro desde temprano. Apenas transcurrían dos minutos cuando Mikel Oyarzabal abrió el marcador. Más tarde, Pedri amplió la ventaja y un autogol de Pedro Galleseterminó por inclinar definitivamente el partido. Perú descontó en la segunda mitad mediante Jairo Vélez.
Sin embargo, el encuentro trascendió lo ocurrido en la cancha. Desde horas antes del arranque, miles de personas llegaron a los alrededores del Cuauhtémoc para presenciar uno de los eventos futbolísticos internacionales más importantes celebrados recientemente en la capital poblana. Las calles cercanas se llenaron de camisetas rojas, banderas españolas y peruanas, vendedores ambulantes y aficionados que buscaban observar de cerca a los jugadores.
La expectativa se había construido desde la llegada de la selección española a Puebla. Decenas de seguidores se concentraron en las inmediaciones de su hotel para recibir al equipo, mientras que durante la jornada del partido las entradas al estadio registraron una intensa actividad de aficionados procedentes de distintas partes del país.
Dentro del inmueble, el respaldo favoreció ampliamente a España. Los cánticos dedicados a La Roja dominaron gran parte de la noche, aunque la afición peruana también se hizo notar con banderas y tambores que acompañaron a su selección durante los 90 minutos.
Para España, el compromiso representó el último examen antes de iniciar su participación en el Mundial de 2026. Para Puebla, la visita de una de las selecciones favoritas al título dejó una imagen poco habitual: un Estadio Cuauhtémoc convertido por una noche en escenario internacional, con tribunas llenas y ambiente mundialista días antes del arranque del torneo.












