Por Daniel Osorio
Tras las severas inundaciones que golpearon al Centro Histórico y zonas aledañas el pasado domingo 28 de junio, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, anunció la activación de un programa de apoyos económicos directos orientado a la reactivación de los establecimientos comerciales afectados.
Los subsidios, financiados en su totalidad con recursos del presupuesto estatal, comenzarán a dispersarse el próximo domingo 5 de julio. La estructura del programa contempla asignaciones monetarias que van desde los 20 mil pesos para aquellos locales que registraron daños menores, hasta un límite de 100 mil pesos para los negocios que presentaron pérdidas materiales considerables en mobiliario, insumos y equipo de operación.
El censo preliminar integrado por la Secretaría de Bienestar y Protección Civil del estado ubicó a cerca de 40 comercios damnificados, concentrados principalmente en el Bulevar 5 de Mayo, el barrio de Analco, la zona de Los Sapos y las inmediaciones de la plaza Alcentro, donde la acumulación de agua alcanzó niveles críticos.
Durante su intervención, el titular del Ejecutivo estatal extendió un exhorto al Ayuntamiento de Puebla para que se adhiera formalmente a la estrategia mediante un esquema de aportación paritaria.
El planteamiento del mandatario busca que la administración municipal complemente con recursos propios una cifra idéntica a la otorgada por el estado, lo que permitiría elevar las compensaciones conjuntas a un rango de entre 100 mil y 200 mil pesos para los casos de siniestralidad severa; no obstante, Armenta Mier aclaró que si la Comuna capitalina manifiesta una falta de capacidad financiera, el Gobierno del Estado cubrirá de forma íntegra el fondo requerido para el rescate de las familias de comerciantes.

















