POR DANIEL OSORIO
Por segundo día consecutivo, personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla desplegaron un operativo en un inmueble de la junta auxiliar de San Aparicio. Las autoridades ordenaron la demolición de pisos y excavaciones profundas con apoyo de maquinaria pesada y rotomartillos ante la sospecha de que en el sitio se encuentren restos humanos ocultos.
Las diligencias se concentran en una propiedad ubicada en la intersección de la calle Independencia y la Privada del mismo nombre. De acuerdo con fuentes ministeriales, el inmueble operaba de forma clandestina como un centro de explotación sexual y venta de estupefacientes, el cual contaba con un complejo sistema de videovigilancia enlazado con viviendas vecinas para evadir a la justicia.

El cateo forma parte de las investigaciones ministeriales para localizar a Betzabé Alvarado y Fabiola Narváez, dos jóvenes que fueron privadas de la libertad en enero de 2021 y cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Este caso cobró relevancia nacional tras el asesinato de Blanca Esmeralda Gallardo —madre de Betzabé—, quien fue ejecutada a balazos en octubre de 2022 en la colonia Villa Frontera debido a las investigaciones independientes que realizaba junto al colectivo Voz de los Desaparecidos para dar con el paradero de su hija. Aunque la jornada de búsqueda del pasado jueves concluyó sin hallazgos, los peritos y brigadas estatales reanudaron los trabajos de remoción de tierra desde las primeras horas de este viernes.

















