Por Daniel Osorio
La defensa legal de Marilyn N. no quita el dedo del renglón y programó una nueva audiencia para el próximo lunes 13 de julio, en la que insistirá ante el Poder Judicial del Estado de Puebla para obtener el beneficio de la suspensión condicional del proceso en el fuero común.
Esta nueva estrategia legal se presenta apenas un mes después de su primer revés en el ámbito local, cuando el pasado 8 de junio un juez de control rechazó un recurso idéntico al considerar que no se cumplían los requisitos necesarios para frenar la acción penal.
La urgencia de su representación legal por conseguir esta salida alterna no es menor: si el desglose de argumentos es desestimado por segunda ocasión por la autoridad judicial, la causa penal local avanzará formalmente hacia la etapa intermedia, cerrando la posibilidad de un acuerdo y pavimentando el camino directo hacia la apertura de un juicio oral en su contra.
Mientras la batalla legal se intensifica en el estado, la situación jurídica de la imputada se complica en el ámbito federal. Apenas el pasado viernes, un juez de este fuero la vinculó a proceso por el delito de suministro de narcóticos, lo que la obliga a litigar dos casos criminales simultáneos.
El caso de Marilyn N. estalló mediáticamente a finales de 2024, cuando fue exhibida en redes sociales y denunciada formalmente por ejercer de manera ilegal la especialidad de psiquiatría y prescribir medicamentos controlados sin contar con las cédulas profesionales requeridas por la ley. El escándalo derivó en la clausura inmediata de su consultorio en las Torres Médicas por parte de la Cofepris y la DPRIS, seguido de su posterior aprehensión por parte de la Fiscalía General del Estado.

















