Por Daniel Osorio
El hallazgo de dos hombres asesinados a balazos en menos de 24 horas encendió las alarmas de seguridad en la Mixteca poblana, en lo que se perfila como un ajuste de cuentas entre grupos delictivos que operan en la región.
El primer homicidio quedó al descubierto en Atlixco, sobre una brecha que conduce a San Isidro, en la localidad de Santo Domingo Atoyatempan. Ahí fue localizado el cadáver de un motociclista acribillado a tiros y abandonado entre la maleza.
La racha sangrienta se extendió hasta Chietla, donde la policía halló un segundo cuerpo en el paraje El Rosario, en San Nicolás Tenexcalco. La víctima presentaba múltiples heridas de proyectil de arma de fuego y sobre sus restos los agresores dejaron una cartulina con amenazas explícitas firmadas por una célula criminal.
La Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene aseguradas ambas escenas para el embalaje de los casquillos percutidos e inició el procesamiento de las carpetas de investigación, mientras los dos cuerpos permanecen en calidad de desconocidos en el anfiteatro regional.
















