Puebla, Pue.— Un prototipo de glucómetro no invasivo desarrollado en la BUAP busca avanzar hacia una alternativa tecnológica para medir los niveles de glucosa sin necesidad de procedimientos invasivos.
El proyecto fue presentado en Irlanda por Luis Enrique Colmenares Guillén, catedrático e investigador de la Facultad de Ciencias de la Computación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), durante una visita de investigación a la Faculty of Computing, Digital and Data de la Technological University Dublin (TU Dublin).
Como parte de esta colaboración internacional, el investigador compartió los avances más recientes del prototipo y exploró nuevas posibilidades para fortalecer su desarrollo mediante el intercambio académico y tecnológico entre ambas instituciones.
¿Cómo funciona el glucómetro no invasivo de la BUAP?
Uno de los componentes principales del prototipo es un sensor de Galvanic Skin Response (GSR), dispositivo que mide la conductancia eléctrica de la piel a partir de la actividad de las glándulas sudoríparas.
A partir de las mediciones obtenidas, el proyecto utiliza un modelo matemático para aproximarse a los niveles de glucosa presentes en el organismo, con el objetivo de ofrecer una alternativa no invasiva para la medición de glucemia.
El desarrollo está dirigido principalmente a personas con diabetes tipo 2 y actualmente alcanza una aproximación de 87 por ciento de precisión, de acuerdo con los resultados obtenidos mediante el modelo matemático empleado.
Buscan mejorar la precisión con inteligencia artificial
Aunque el prototipo presenta avances importantes, el equipo de investigación trabaja en nuevas alternativas para incrementar su precisión.
Una de las líneas de desarrollo contempla incorporar inteligencia artificial (IA) y modelos de machine learning, con los que se busca mejorar el procesamiento de los datos obtenidos por los sensores y acercar el dispositivo a una mayor precisión en la medición de glucosa.
El objetivo es perfeccionar el modelo y desarrollar una tecnología de salud que pueda ser más accesible y práctica para los pacientes.
Un proyecto que inició en 2012
La investigación comenzó en 2012 y, durante su desarrollo, ha involucrado a estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, además de investigadores de distintas unidades académicas de la BUAP.
Entre las áreas que han colaborado se encuentran la Facultad de Ciencias Químicas, la Facultad de Ingeniería Química y el Instituto de Ciencias.
El proyecto también ha generado dos títulos de patente y diversas publicaciones científicas, como resultado del trabajo realizado durante más de una década.
BUAP busca internacionalizar el proyecto
La colaboración con TU Dublin representa una oportunidad para ampliar el alcance internacional de esta investigación.
A través del convenio entre ambas universidades se pretende generar nuevas colaboraciones y facilitar la participación de estudiantes e investigadores de las dos instituciones en el desarrollo del proyecto.
El intercambio académico busca fortalecer el trabajo interdisciplinario y sumar conocimientos de distintas áreas para mejorar el prototipo.
Con esta colaboración internacional, la BUAP busca avanzar en el desarrollo de tecnologías inteligentes aplicadas a la salud, con soluciones que sean accesibles y estén enfocadas en el bienestar de las personas.
El proyecto representa además un ejemplo de cómo la investigación universitaria puede combinar computación, ingeniería, ciencias químicas e inteligencia artificial para atender necesidades relacionadas con la salud













