Entre el 15 y el 19 de septiembre de 2026, cinco recién nacidos murieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, en la ciudad de Durango. Aunque las revisiones epidemiológicas detectaron la presencia de una bacteria en el área, el instituto afirmó que el microorganismo responde a los antibióticos comunes del hospital y que, por sí solo, no explica las muertes, por lo que la causa exacta sigue en investigación.
Ante los fallecimientos, el IMSS cerró el ingreso de nuevos pacientes a la UCIN, aisló los casos activos y realizó labores de limpieza y desinfección profunda. La Secretaría de Salud federal y la Cofepris enviaron personal para inspeccionar el hospital, mientras que el IMSS reportó que las pruebas y cultivos tomados hasta el 20 de septiembre salieron negativos y no hay más bebés con síntomas.
El caso provocó reclamos de los padres de familia por la falta de información médica sobre lo que ocurría en el área de cuneros. Asimismo, el gobernador de Durango criticó públicamente al IMSS por la tardanza en notificar formalmente los decesos a las autoridades locales. Las investigaciones de la Cofepris y los equipos de epidemiología continúan para revisar los expedientes médicos, las condiciones del hospital y el manejo del personal.
















