POR DANIEL OSORIO
Ceci Patricia Flores Armenta y su hija, Milagros de Jesús Valenzuela Flores, se convirtieron en los primeros familiares de personas desaparecidas en México en recibir una certificación oficial por su labor de rastreo, emitida por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER).
Las integrantes del colectivo Madres Buscadoras de Sonora obtuvieron la acreditación bajo el Estándar de Competencia EC1542, titulado “Búsqueda de personas desaparecidas y no localizadas”, el cual avala formalmente sus conocimientos, técnicas de campo y experiencia acumulada en la localización de fosas clandestinas y personas ausentes. El proceso de evaluación y capacitación contó con el respaldo del Instituto Estatal de Capacitación de Guanajuato (IECA) y la firma especializada Forensic and Legal.
Tras la entrega de las constancias, las activistas aclararon que este reconocimiento no busca suplir las obligaciones del Estado en la materia, sino dotar de validez técnica al trabajo de los colectivos para extender la capacitación a más familias en el país y garantizar protocolos seguros en sus brigadas.

















