POR DANIEL OSORIO
El Ministerio Público de Guatemala investiga al pastor Abraham Ixcotoyac y a su hija Yuleidi por irregularidades tras simular o dar por muerta a la joven, quien fue trasladada en un ataúd a su vivienda y posteriormente vista con vida. De confirmarse alguna responsabilidad penal, los involucrados podrían alcanzar penas de hasta cinco años de cárcel.
El hecho se registró cuando el padre de familia dio por fallecida a la adolescente mientras se dirigían a un centro médico; sin embargo, en lugar de ingresar a un hospital para la certificación médica, adquirió un féretro y contrató a una funeraria para llevar a la joven a su domicilio. El propio pastor reconoció que nunca contó con una constancia ni acta de defunción legal. Horas más tarde, la joven fue vista fuera del ataúd, lo que levantó sospechas de las autoridades sobre una posible simulación de delito, negligencia o la omisión de protocolos sanitarios.
Por su parte, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses e investigadores locales señalaron que el caso debe ser judicializado al haberse evadido el ingreso a la morgue y los dictámenes correspondientes. A la par del proceso legal, peritos médicos realizarán evaluaciones neurológicas y cardíacas a la adolescente para descartar algún padecimiento clínico que haya simulado un estado catatónico o de muerte aparente antes de proceder con una imputación formal.


















