POR DANIEL OSORIO
A casi cuatro meses del plagio que conmocionó a la Sierra Norte, agentes de la Fiscalía General de la República capturaron en Huauchinango a Ángel de Jesús “N”, a quien el rastreo de redes telefónicas e inteligencia de campo ubican como uno de los implicados en el secuestro y posterior asesinato de dos linieros de la Comisión Federal de Electricidad.
Un juez federal dictó auto de vinculación a proceso en contra del imputado por el delito de secuestro agravado, imponiéndole prisión preventiva oficiosa dentro del penal de la capital poblana y fijando un plazo de seis meses para el cierre de las investigaciones complementarias.
Las indagatorias de la Fiscalía Especializada en materia de Derechos Humanos (FEMDH) señalan que el imputado habría participado en la logística de vigilancia y seguimiento del grupo armado que interceptó a las víctimas. La tragedia comenzó cuando Adolfo López Saldaña, de 40 años, y Marco Antonio Sarmiento García, de 60, sufrieron una falla mecánica en su camioneta sobre la carretera Tulancingo-Huauchinango, momento en que fueron encañonados y privados de la libertad.
Pese a que las unidades oficiales de la CFE fueron halladas abandonadas días después en territorio hidalguense, el análisis de comunicaciones y los cruces de geolocalización permitieron a la FGR reconstruir la ruta del crimen. Tras casi tres meses de búsqueda, las autoridades localizaron los restos de los trabajadores en un paraje boscoso sobre la autopista México-Tuxpan, cerca de Nuevo Necaxa, un hallazgo que derivó en la obtención de órdenes de aprehensión y el desmantelamiento gradual de la célula delictiva en la región.

















