Por Daniel Osorio
El hotel de lujo Burj Al Arab, uno de los íconos arquitectónicos más reconocidos del mundo por su forma de vela y su altura superior a los 300 metros, registró un incendio luego de ser alcanzado por los restos de un dron iraní interceptado sobre Dubái.
El incidente ocurrió en medio de la escalada militar en Oriente Medio, después de ataques cruzados entre Irán y fuerzas aliadas. De acuerdo con los reportes oficiales, el dron fue neutralizado por las defensas aéreas emiratíes, pero fragmentos del aparato impactaron en la estructura del hotel, provocando fuego y la evacuación preventiva de huéspedes y personal.
Las autoridades informaron que el incendio fue controlado en cuestión de minutos y que los daños fueron menores. No se han confirmado víctimas mortales en este punto, aunque equipos de emergencia permanecen en la zona evaluando afectaciones.
En paralelo, una fuerte explosión se registró cerca del Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo. Aunque no se ha confirmado un impacto directo en la torre, la detonación generó humo visible en el centro de la ciudad y la evacuación preventiva de miles de personas.
También se reportaron daños en Palm Jumeirah, donde un proyectil impactó el hotel Fairmont The Palm, dejando personas heridas y afectaciones materiales. En Abu Dabi, la caída de fragmentos de misiles interceptados causó daños en zonas residenciales y la muerte de un civil.
Los aeropuertos de Dubái suspendieron operaciones temporalmente y varios países del Golfo cerraron su espacio aéreo. El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos aseguró que la mayoría de los proyectiles fue interceptada.

























