Por Daniel Osorio
El debate sobre el derecho a decidir sobre el final de la vida llegó al Congreso del Estado. Durante la sesión de la Comisión Permanente, el diputado local Roberto Zataráin presentó una propuesta para reformar la legislación vigente y permitir la eutanasia activa en la entidad, argumentando que el marco legal actual es insuficiente para garantizar una muerte digna.
Zataráin expuso que, si bien la Ley de Voluntad Anticipada ya permite a los pacientes rechazar tratamientos médicos —una práctica conocida como «dejar morir»—, persiste una prohibición absoluta sobre cualquier intervención directa que ponga fin al sufrimiento. Ante el pleno, el legislador cuestionó la ética de prolongar la agonía de personas con padecimientos irreversibles por encima de su voluntad.
El legislador señaló que la discusión ha sido frenada históricamente por tabúes y sistemas de creencias; sin embargo, sostuvo que la conciencia social ha evolucionado lo suficiente para abordar el tema desde una perspectiva de derechos humanos. En su intervención, enfatizó que no se trata de promover decisiones impulsivas, sino de establecer procedimientos estrictamente regulados por las instituciones de salud.
“Se trata de procedimientos profundamente regulados para casos extraordinarios de dolor extraordinario”, aclaró el diputado, quien también hizo una comparación ética sobre la compasión que se aplica en el mundo animal frente a la rigidez moral que se impone a los seres humanos en situaciones de dolor extremo.
La propuesta busca colocar la autonomía del paciente en el centro de las decisiones públicas, planteando que obligar a una persona a permanecer en condiciones de sufrimiento irreversible es incompatible con el principio de dignidad humana.
Con esta iniciativa, Puebla se perfila para abrir un debate legislativo que busca actualizar su marco legal frente a los cambios sociales y la demanda de justicia social en materia de salud y libertad individual.

























