Por Daniel Osorio
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordó iniciar un paro nacional indefinido a partir del próximo 1 de junio, medida que incluirá suspensión de clases, marchas, plantones y posibles bloqueos en distintos estados del país.
La decisión fue tomada este fin de semana durante la Asamblea Nacional Representativa (ANR), tras casi 12 horas de discusión entre delegados de las diferentes secciones sindicales.
Como parte de las acciones anunciadas, la CNTE convocó a una movilización el mismo 1 de junio desde el Ángel de la Independencia hacia el Zócalo de la Ciudad de México, donde también pretende reinstalar un plantón indefinido.
El movimiento tendrá presencia principalmente en entidades donde la coordinadora mantiene mayor fuerza sindical, entre ellas Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Zacatecas, Estado de México, Ciudad de México y Yucatán.
Entre las principales demandas del magisterio disidente se encuentra la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la reforma educativa de 2013, un aumento salarial del 100 por ciento al sueldo base y la desaparición del sistema de Afores para regresar a un esquema solidario de pensiones.
La CNTE también rechazó el incremento salarial del 9 por ciento anunciado recientemente por el gobierno federal, al considerar que solo una parte corresponde directamente al salario base.
Los dirigentes acusaron falta de respuestas concretas por parte de la administración federal y exigieron una mesa de diálogo directa con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Además del impacto previsto en el sistema educativo, las movilizaciones generan preocupación por posibles afectaciones a la movilidad y actividades económicas en la capital del país, especialmente por la cercanía con la organización del Mundial de Futbol 2026.

















