Por Daniel Osorio
El Pleno del Congreso del Estado de Puebla avaló en sesión extraordinaria la reforma constitucional en materia electoral, conocida como Plan B, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con una votación mayoritaria y en un proceso legislativo que avanzó con rapidez.
Durante el debate, legisladores de oposición manifestaron su rechazo y advirtieron sobre los alcances de la reforma, además de señalar la premura con la que se llevó a votación. Pese a ello, el bloque mayoritario aprobó el dictamen sin cambios de fondo.
La reforma contempla modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Entre sus puntos principales, redefine la integración de los ayuntamientos, que deberán conformarse por una presidencia municipal, una sindicatura y hasta 15 regidurías, bajo criterios de paridad de género.
Asimismo, establece un tope al presupuesto de los congresos locales, el cual no podrá superar el 0.7 por ciento del gasto estatal, e impone límites a las remuneraciones de consejeros y magistrados del Instituto Nacional Electoral y de organismos electorales locales.
Con esta aprobación, Puebla se suma a otras entidades que ya han dado su aval a la minuta, previamente aprobada en la Cámara de Diputados federal. Para su entrada en vigor, la reforma aún requiere la validación de la mayoría de los congresos estatales del país.
























