Por Daniel Osorio
A 36 días del inicio de la Copa del Mundo 2026, estalló un conflicto entre la Liga MX y la Selección Mexicana debido a desacuerdos en la liberación de futbolistas convocados. La disputa, originada este 6 de mayo, puso en riesgo la participación de varios elementos clave tras el incumplimiento de acuerdos previos sobre las fechas de concentración.
El conflicto inició cuando el club Toluca permitió la participación de jugadores seleccionados, entre ellos Alexis Vega y Jesús Gallardo, en el partido de vuelta de las semifinales de la Concachampions ante el LAFC. Esta acción contravino el pacto que establecía que los convocados debían reportar con el representativo nacional desde esta fecha, omitiendo compromisos con sus clubes.
Ante esta situación, el propietario del Club Guadalajara, Amaury Vergara, cuestionó la falta de equidad en el cumplimiento de los acuerdos y ordenó que sus cinco seleccionados permanecieran en la institución. En respuesta, la Federación Mexicana de Fútbol y el director técnico, Javier Aguirre, advirtieron que cualquier jugador que no se presentara a la concentración en el plazo establecido sería excluido de la lista definitiva para el Mundial 2026.
Tras horas de tensión, el conflicto se resolvió luego de que la directiva de Chivas emitiera un comunicado confirmando la liberación de sus futbolistas. El club rojiblanco señaló que respetará los procesos de la Selección y que sus jugadores ya viajan para integrarse al grupo, al igual que los elementos provenientes del Toluca.
Al cierre de la jornada, Javier Aguirre emitió un mensaje breve para dar por superado el incidente, asegurando que la unidad del equipo permanece intacta de cara a la justa mundialista. «Estamos todos en el mismo barco», puntualizó el estratega.

























