Jesús Leobardo Garibaldi López, identificado como “Compa Chuy” y presunto operador del Cártel de Sinaloa, fue ubicado y detenido en Huauchinango, Puebla, donde permanecía con un perfil discreto. Aunque su captura se realizó en abril de este año, fue hasta ahora que el gobierno mexicano concretó su extradición a Estados Unidos.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), “Compa Chuy” era requerido por la Corte de Arizona, que lo acusa de coordinar el tráfico y distribución de marihuana, así como de transferir dinero producto de dichas operaciones ilegales desde Estados Unidos hacia México.
La investigación en su contra se remonta a agosto de 2013, cuando autoridades de Phoenix detectaron una red delictiva presuntamente dirigida por él. En octubre de ese mismo año, se arrestó a 39 integrantes de su grupo, asegurando 12 kilos de droga —incluyendo cocaína y metanfetaminas— y más de 750 mil dólares en efectivo.
A pesar de no figurar como objetivo principal en México, su papel fue considerado estratégico dentro de las operaciones transfronterizas del cártel. Tras su captura mediante una orden provisional con fines de extradición, intentó frenar su entrega por vía legal; no obstante, sus recursos fueron desechados. La extradición se concretó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

























