Por Daniel Osorio
La Cámara de Diputados aprobó en lo general el Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en una sesión que evidenció la confrontación entre el bloque oficialista y la oposición.
El dictamen fue avalado con 377 votos a favor de Morena, PT, PVEM y Movimiento Ciudadano, frente a más de 100 votos en contra emitidos por legisladores del PAN y PRI.
La reforma plantea modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, con el objetivo de reducir costos en ayuntamientos y congresos locales, así como establecer un tope salarial para consejeros y magistrados electorales, quienes no podrán ganar más que el titular del Ejecutivo federal.
La iniciativa forma parte de la política de austeridad y busca fortalecer la equidad dentro del sistema democrático.
Durante más de cuatro horas de debate, legisladores de Morena y sus aliados defendieron la propuesta al señalar que responde a los principios de la Cuarta Transformación y acusaron a la oposición de bloquear reformas electorales en el pasado.
Diputados del PAN y PRI cuestionaron el alcance de la reforma al considerar que no atiende problemas prioritarios para la población, como la inseguridad, el sistema de salud y el desempeño económico. También calificaron el Plan B como un distractor sin efectos de fondo.
Tras su aprobación en lo general, el dictamen será discutido en lo particular, etapa en la que se prevé la presentación de más de 130 reservas por parte de legisladores.
La minuta fue aprobada sin cambios respecto a la versión enviada por el Senado, lo que anticipa un debate prolongado en la siguiente fase.
























