POR DANIEL OSORIO
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, acusó públicamente a la exalcaldesa de Acatlán de Osorio, Guadalupe Lucero Bárcenas Martínez, de mantener presuntos vínculos con la delincuencia organizada durante su gestión. De acuerdo con el mandatario estatal, la supuesta colusión facilitó el cobro de piso, extorsiones y robo a transportistas en el tramo carretero que conecta a Puebla con Huajuapan de León y Tlaxcala, situación que afirmó haber notificado formalmente a las autoridades del estado de Puebla.
En respuesta, Bárcenas Martínez rechazó las acusaciones a través de un comunicado en redes sociales, donde calificó de irresponsable al mandatario oaxaqueño. La exedil sostuvo que la baja delictiva en la Carretera Federal 190 obedeció a la presencia de un elemento de la Marina en la seguridad municipal y afirmó que la organización criminal «Los Rojos» operó en su contra, recordando que sufrió amenazas y un atentado con explosivos en su domicilio.
Tras el señalamiento, el coordinador del Gabinete del Gobierno de Puebla, José Luis García Parra, confirmó la existencia de investigaciones contra exintegrantes del cabildo disuelto en Acatlán de Osorio. El funcionario reconoció que el gobernador oaxaqueño aportó indicios sobre la exalcaldesa en las mesas de seguridad regionales donde participan el Gobierno de México y las Fuerzas Federales.
El hecho también generó posturas en el Congreso de Puebla. El presidente de la Comisión de Gobernación, Julio Huerta Gómez, señaló que la acusación constituye un indicio que la Fiscalía General del Estado (FGE) debe investigar. Por su parte, los diputados Rafael Micalco Méndez (PAN) y Delfina Pozos Vergara (PRI) reprocharon la falta de atención oportuna del Ejecutivo ante las denuncias previas de la exalcaldesa, mientras que el presidente de la Junta de Gobierno, Pavel Gaspar Ramírez, indicó que esperará los resultados de la investigación ministerial.

















