POR DANIEL OSORIO
El Senado de la República aprobó por unanimidad, con 104 votos a favor, una reforma a la Ley General de Turismo que obliga a las empresas de hospedaje y transporte a comprobar el parentesco o tutoría legal de los adultos que viajen o se alojen con menores de edad. El decreto fue enviado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para su promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La modificación al artículo 58 de dicha ley establece que los prestadores de servicios turísticos deberán aplicar protocolos de prevención antes de brindar la atención, ya sea de forma presencial o en plataformas digitales. Si un cliente no acredita mediante documentos oficiales la patria potestad, guarda, custodia o parentesco con las niñas, niños o adolescentes a su cargo, el establecimiento deberá negar el servicio y reportar el caso de inmediato a las autoridades correspondientes para frenar el turismo sexual y la trata de personas.
La iniciativa, impulsada desde la Cámara de Diputados en 2025 y respaldada por todas las bancadas en el Senado, busca cerrar vacíos legales en un contexto donde estimaciones oficiales alertan sobre más de 17 mil menores atrapados en redes de explotación en el país. La medida entrará en vigor una vez que concluyan los plazos fijados en sus artículos transitorios tras la difusión del decreto presidencial.

















