POR DANIEL OSORIO
Los trabajadores del IMSS rechazaron la propuesta de aumento salarial que su propio sindicato había acordado con la directiva, lo que dejó abierta la negociación sobre sus condiciones de trabajo. Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el director del instituto, Zoé Robledo, ya prepara una nueva propuesta para volver a sentarse a negociar.
El desacuerdo surgió luego de que la base trabajadora votara en contra del paquete que les ofrecieron, el cual consistía en un incremento del 6.8% global (2.9% directo al sueldo y 3.9% en prestaciones). Sheinbaum explicó que esta votación fue posible gracias a la reforma laboral que permite a los empleados validar o rechazar los acuerdos de sus líderes. Para ganar tiempo y evitar un conflicto mayor, el sindicato tendrá que solicitar una prórroga.

Aunque la mandataria pidió buscar alternativas para responder a las exigencias del personal médico y administrativo, dejó en claro que la nueva oferta no podrá rebasar lo que el Seguro Social realmente puede pagar. Por ello, sugirió que la negociación no se limite únicamente al sueldo, sino que también incluya mejoras en las herramientas y el entorno diario de trabajo.


















