Por Daniel Osorio
El Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (Soapap) reestructurará sus compromisos financieros una vez que concluya el pago del crédito principal con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, previsto para 2028, informó su directora general, Josefina Morales Guerrero. El organismo acumula una deuda total cercana a los 2 mil 300 millones de pesos.
La funcionaria precisó que el adeudo más urgente corresponde a un financiamiento contratado con Banobras en 2008 para infraestructura hidráulica. Una vez liquidado ese compromiso, el Soapap procederá a ordenar el resto de sus pasivos, principalmente los que mantiene con el Gobierno del Estado, bajo un esquema que, aseguró, no afectará la operación cotidiana del organismo ni el suministro de agua a la población.
«La deuda supera los 2 mil 300 millones de pesos y se liquidará con Banobras en 2028; después se erogará al Gobierno de Puebla. No afecta la operación», señaló Morales Guerrero.
El endeudamiento tiene su origen en créditos contratados durante el gobierno de Mario Marín Torres, con montos iniciales superiores a los 2 mil 100 millones de pesos y plazos de hasta 20 años. El gobernador Alejandro Armenta ha calificado ese pasivo como una «deuda brutal» heredada de administraciones anteriores e instruyó una revisión financiera integral del organismo.
El anuncio se produce un día antes de que el Soapap y la concesionaria Agua de Puebla comparezcan ante el Congreso del Estado, donde legisladores dan seguimiento a la situación financiera y operativa del servicio. En paralelo, el actual gobierno ha adquirido 100 pipas para reforzar el abasto en zonas vulnerables mientras se estabiliza la situación financiera.
Se prevé que los resultados de la auditoría en curso aporten claridad sobre el origen y manejo de la deuda, así como sobre posibles responsabilidades administrativas.

























