Por Daniel Osorio
El nombre de Gerardo Mérida Sánchez volvió al centro de la discusión pública en Puebla tras confirmarse su detención en Arizona por autoridades estadounidenses, que lo acusan de colaborar con el Cártel de Sinaloa.
El general en retiro, quien fue comandante de la XXV Zona Militar en Puebla durante la administración de Miguel Barbosa Huerta y posteriormente secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos federales ante la Corte del Distrito Sur.
De acuerdo con la acusación presentada en Estados Unidos, Mérida Sánchez habría recibido pagos mensuales de aproximadamente 100 mil dólares a cambio de proteger operaciones vinculadas con la facción de “Los Chapitos”, facilitar condiciones de impunidad y evitar acciones contra integrantes de la organización criminal.
Las investigaciones también lo relacionan con delitos de conspiración para tráfico de narcóticos hacia territorio estadounidense y posesión de armamento de uso restringido, incluidas ametralladoras y artefactos destructivos.
Aunque el arresto se concretó el pasado 11 de mayo, la noticia comenzó a difundirse ampliamente este jueves. Versiones periodísticas indican que el militar tenía conocimiento previo de las investigaciones abiertas en su contra desde abril e incluso habría considerado entregarse voluntariamente.
En Puebla, Mérida Sánchez encabezó operaciones de seguridad y combate al robo de combustible en la región del Triángulo Rojo. Su paso por la entidad ocurrió durante el periodo conocido políticamente como el barbosismo, antes de incorporarse al gabinete de seguridad sinaloense.
Tras hacerse pública la detención, Partido Acción Nacional en Puebla pidió revisar las operaciones y actuaciones realizadas durante el tiempo en que el militar estuvo al frente de la zona castrense en el estado.

















